Las agencias de marketing son uno de los perfiles que más nos contactan.
Y tiene sentido. Muchas empiezan como autónomos, pero con el tiempo empiezan a gestionar clientes, campañas, colaboradores, diseñadores, media buyers, closers y herramientas internacionales.
El negocio crece, pero la estructura se queda pequeña.
Una agencia que factura 3.000 euros al mes no tiene las mismas necesidades que una agencia que factura 15.000 o 30.000 euros al mes. A partir de cierto punto, muchos propietarios de agencias empiezan a preguntarse si tiene sentido seguir operando como lo hacían al principio.
La LLC puede ayudar a profesionalizar la actividad, separar mejor la operativa, acceder a herramientas internacionales, trabajar con Stripe o cuentas bancarias estadounidenses y plantear una estructura fiscal más eficiente.
Pero ojo. No es magia. La LLC no arregla una agencia. La LLC ordena una agencia que ya tiene negocio.
Si tienes una agencia de marketing y llevas semanas viendo vídeos sobre LLCs, escríbeme. No eres el único que está confundido.